Guía para limpiar tus joyas

Ahora que pasamos nuestro tiempo libre dentro de nuestros hogares, una de las actividades a las que nos hemos visto conducidos es la limpieza. Por ello, una de las dudas más comunes es si tenemos que limpiar nuestras joyas, y la respuesta es muy sencilla: ¡sí!

Cuando las joyas están sucias de su uso a diario, lo más conveniente es limpiarlas una vez al mes, ya que los restos de sudor, perfume o cremas pueden dañar los metales, especialmente los de aquellas joyas que tengan un baño. ¡Solo tienes que seguir estos pasos para limpiarlas!

1. Sumerge tus joyas en un recipiente con agua tibia y jabón neutro (algunas personas recomiendan jabón de lavavajillas, pero el neutro nos asegura no dañar los materiales).

2. Deja que repose unos minutos y, si hiciera falta, frótalas con un cepillo de dientes de cerdas blandas (infantil, por ejemplo) para limpiarlas.

3. Acláralas con agua limpia y sécalas delicadamente con un paño de hilo o algodón, para así no dejar rastro ni rallar la joya.

4. Si estabas pensando en utilizar alcohol u agua oxígenada puesto que desifectan, hazlo solamente para limpiar las tuercas de los pendientes y diluyendo bien la fórmula en agua. No utilices nunca lejía, blanqueadores, cloro, desengrasantes, limpiadores o antical, pues maltratan el metal, los acabados y pueden decolorar tus joyas.

5. Si crees que no hace falta mojarlas, como es el caso de las perlas ya que son más sensibles a los químicos o joyas con baños de oro rosa, límpialas simplemente con una gamuza frotando con mucho cuidado.

¡Tendrás tus joyas relucientes y como nuevas!